Tienda online para un negocio pequeño: qué necesitas de verdad y qué te sobra
Tabla con las cuatro formas de vender por internet, de un catálogo en WhatsApp a una tienda con envíos, con precios de septiembre de 2026 y una lista para revisar antes de abrir.
Vender · 5 de septiembre de 2026 · 9 min de lectura
Para vender por internet desde un negocio pequeño, lo normal es que no necesites una tienda online. Te basta con un catálogo con fotos y precios, un WhatsApp donde recibir los pedidos y un enlace de pago para cobrar por adelantado. Una tienda de verdad, con stock, envíos y devoluciones, solo compensa cuando vendes a gente que no pasa por tu puerta y tienes una hora cada día para empaquetar y contestar. Abajo tienes las cuatro maneras de vender, de menos a más, con lo que cuesta cada una.
Este artículo es para ti si tienes un negocio con mostrador y alguien te ha dicho que «tienes que vender online». Al terminar vas a saber cuál de las cuatro maneras te corresponde, qué te va a costar al año y qué tendrás que hacer cada día.
Las cuatro maneras de vender por internet, de menos a más
En la sección Vender por internet las llamo escalones. Cada uno añade una capacidad y una obligación. Subir uno de más es pagar por algo que no usas.
| Vendes… | Te basta con | Qué cuesta | Qué tienes que gestionar |
|---|---|---|---|
| Encargos que recoge el cliente (tartas, cestas, arreglos) | Catálogo con fotos y pedido por WhatsApp | El tiempo de contestar | Confirmar pedidos y horas de recogida |
| Encargos con señal o pago por adelantado | Lo anterior más un enlace de pago | Una comisión por cada cobro | Comprobar que el pago ha llegado |
| Pocas referencias con precio fijo, a gente de fuera | Una web sencilla con catálogo y botón de pago | Dominio y alojamiento al año | Envíos y devoluciones, pocos al día |
| Decenas de referencias con tallas, colores y almacén | Una tienda con stock y envíos | Cuota mensual o alojamiento, más comisiones | Stock, envíos, devoluciones y tiempo cada día |
Cómo saber en qué fila estás
Hazte dos preguntas: ¿quien te compra pasa por tu puerta o vive a doscientos kilómetros? ¿Cuántas cosas distintas vendes? Si la respuesta es «pasa por mi puerta» y «menos de veinte», estás en las dos primeras filas. Lucía, con su obrador, vende diez tartas a vecinos que vienen a recogerlas. Una tienda de ropa con cuarenta prendas en tres tallas y cuatro colores está en la última fila: son cuatrocientas ochenta combinaciones y cada una puede agotarse.
Escalón 1: catálogo con fotos y pedido por WhatsApp
Es el escalón que más negocios de barrio necesitan y el que menos se vende, porque no cuesta nada. El catálogo puede ser el de WhatsApp Business, una página de tu web o las fotos de Instagram. Lo que importa es que cada foto lleve precio, tamaño y plazo.
El obrador de Lucía
Lucía recibía cada tarde los mismos tres mensajes: «¿cuánto vale la de tres pisos?», «¿la tienes para el sábado?» y «¿hacéis sin gluten?». Puso las diez tartas en el catálogo de WhatsApp Business con precio, raciones y plazo de encargo. Guardó las respuestas que repetía como respuestas rápidas; WhatsApp Business permite guardar hasta 50, según la ayuda oficial de WhatsApp, consultada en septiembre de 2026. Los tres mensajes de cada tarde se quedaron en uno: «Quiero la de chocolate para el sábado». El paso a paso, con las plantillas para confirmar y avisar, está en la guía para vender por WhatsApp e Instagram sin tienda.
Lo que no hace este escalón: cobrar. Si el cliente no viene a recoger, te quedas con la tarta.
Escalón 2: un enlace de pago para cobrar por adelantado
¿Te han dejado tirado con un encargo hecho? El enlace de pago arregla eso. Es una dirección que le mandas al cliente por WhatsApp; la abre, paga con tarjeta, con Bizum en España o con lo que se use en tu país, y a ti te llega el aviso. No hace falta tienda ni web. Quien mueve el dinero es la pasarela de pago, la empresa que pasa el importe de la tarjeta del cliente a tu cuenta; es el datáfono del mostrador, pero por internet, y cobra una comisión por cada cobro.
Cuánto se queda la pasarela
Las comisiones cambian según el país y el tipo de tarjeta. Como referencia, la pasarela incluida en el plan básico de Shopify cobra desde el 2,1 % más 0,30 € por cada pago con tarjeta, según la página de precios de Shopify para España, consultada en septiembre de 2026. Sobre una tarta de 40 €, son 1,14 €. Las opciones concretas, con Bizum, la pasarela del banco y los enlaces de pago, están comparadas en la guía para cobrar por internet desde un negocio pequeño.
Con los dos primeros escalones, Lucía vende, cobra y no tiene tienda. Para la mayoría de los negocios con mostrador, el artículo podría terminar aquí.
Escalones 3 y 4: cuando sí necesitas una tienda
Necesitas una tienda cuando el cliente tiene que elegir entre opciones, pagar sin hablar contigo y recibirlo en casa. Las dos formas habituales: una tienda alquilada, como Shopify, donde pagas una cuota mensual y todo viene incluido, y una tienda propia con WordPress y WooCommerce, donde el programa es gratis y pagas el alojamiento y el dominio. El alojamiento es el local donde está guardada tu web; el dominio, la dirección de la calle. En la comparativa de WooCommerce y Shopify para una tienda pequeña están las dos cara a cara.
Lo que cuesta al año, con precios públicos
Precios consultados en septiembre de 2026. Si estás fuera de España, lee «lo que cueste eso en tu moneda».
| Concepto | Precio | Fuente |
|---|---|---|
| Shopify, plan Basic, pago anual | 24 € al mes | Shopify |
| Shopify, plan Basic, pago mensual | 32 € al mes | Shopify |
| Alojamiento para WooCommerce, plan Premium de Hostinger, al renovar | 9,99 € al mes | Hostinger |
| Dominio .es, al renovar | 10 € al año | IONOS |
Con Shopify, el año sale por 288 € en pago anual o 384 € en pago mensual, más las comisiones por venta y el dominio. Con WooCommerce, alojamiento y dominio suman unos 130 € al año, pero quien actualiza, hace copias y arregla lo que se rompe eres tú, o alguien a quien pagas. Ninguna de las dos incluye las fotos, los textos legales ni las horas de empaquetar.
La tienda de ropa: la última fila
Una tienda de ropa con cuarenta prendas en varias tallas y colores necesita que la web sepa que la talla M azul se ha agotado antes de que alguien la pague. Eso es el stock, y es lo que separa una tienda de un catálogo. Aquí una web estática, la que hago con Astro para clínicas y talleres, no sirve: es un folleto impreso, y un folleto no puede tachar la talla que se acaba. Para esa tienda, WordPress con WooCommerce o Shopify son la respuesta correcta, y lo digo sin reparos.
Qué necesita una tienda de verdad, más allá del programa
El programa es lo más barato de la tienda. Lo caro es lo que hay alrededor, y nadie te lo cuenta cuando te vende el plan.
Stock que coincide con la estantería
Si vendes en el mostrador y en la web, las dos tienen que descontar del mismo almacén. Si no, venderás por internet la última camisa que acabas de vender en la tienda. Eso obliga a apuntar cada venta o a conectar la caja con la web.
Envíos, devoluciones y quien los hace
Cada pedido es una caja, una etiqueta, un viaje a la mensajería y un mensaje al cliente. Cada devolución es lo mismo al revés, más el reembolso. Las normas de consumo de tu país fijan plazos para devolver una compra a distancia; consúltalas en la web oficial de consumo antes de escribir tus condiciones.
Textos legales, cobros y fotos
Una tienda necesita aviso legal, política de privacidad, política de cookies y condiciones de venta. Necesita una pasarela a nombre de tu negocio. Y una foto por referencia, con fondo limpio y la misma luz, porque en internet la foto es el escaparate y no hay dependienta que lo compense.
Una hora al día
Es la medida que yo uso para decidir. Si no puedes dedicar una hora diaria a revisar pedidos, empaquetar, contestar dudas y actualizar el stock, la tienda se vuelve un escaparate con el cartel de «vuelvo en cinco minutos» puesto para siempre.
Lista de comprobación antes de abrir
Cada punto que no puedas marcar es un pedido que saldrá mal.
- Comprobar que cada producto tiene precio, foto, medidas o tallas y plazo de entrega.
- Decidir quién descuenta el stock cuando vendes en el mostrador.
- Fijar los gastos de envío y a qué países o zonas envías.
- Escribir las condiciones de devolución con plazo y quién paga el envío de vuelta.
- Publicar el aviso legal, la política de privacidad y la de cookies.
- Hacer una compra de prueba con tu propia tarjeta y comprobar que el dinero llega a tu cuenta.
- Preparar cajas, cinta y etiquetas para una semana de pedidos.
- Reservar en la agenda la hora diaria de la tienda.
Cuándo no te compensa una tienda
Te sobra en tres casos que veo cada semana.
Vendes pocas referencias. Con diez tartas o veinte cestas, un catálogo y un enlace de pago hacen lo mismo, sin cuota ni stock que cuadrar.
Vendes algo local. Si el producto no viaja bien o el cliente vive a diez minutos, pagar envíos es pagar por complicar la recogida. Paco, con su frutería, reparte cestas en tres calles; una tienda con envíos le añadiría trabajo sin añadirle un solo cliente.
No tienes la hora diaria. Una tienda que tarda tres días en contestar un pedido pierde el pedido y gana una reseña mala. Si ese es tu caso, quédate en los dos primeros escalones.
Resumen: qué hacer esta semana
- Colócate en una fila de la tabla: quién te compra y cuántas cosas distintas vendes.
- Sube al catálogo tus productos con precio, tamaño y plazo, aunque sea en WhatsApp Business.
- Pide a tu banco o a una pasarela un enlace de pago y cóbrale la señal al próximo encargo.
- Si estás en la última fila, calcula el coste anual con la tabla y reserva la hora diaria antes de contratar nada.
- Repasa la lista de comprobación y no abras hasta marcarla entera.
Si prefieres ahorrarte el tiempo y que lo haga alguien, en la página de servicios está lo que cuesta.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántos productos hacen falta para que compense una tienda online?
- No hay un número mágico, pero sí una señal: cuando el cliente tiene que elegir entre tallas, colores o modelos y tú no puedes controlar a mano qué se ha agotado. Con diez o veinte referencias sin variantes, un catálogo con pedido por WhatsApp y un enlace de pago hacen lo mismo que una tienda, sin la cuota mensual ni el stock que cuadrar.
- ¿Puedo empezar vendiendo por WhatsApp y montar la tienda más adelante?
- Sí, y es el orden que recomiendo. Los pedidos por WhatsApp te enseñan qué se vende, a qué precio y qué preguntan los clientes antes de comprar. Con eso, si un día montas la tienda, sabrás qué productos subir y qué dudas resolver en la ficha de cada uno. Lo que no debes hacer es contratar la tienda antes de haber vendido nada.
- ¿Necesito textos legales si solo vendo por WhatsApp con enlace de pago?
- En cuanto cobras a distancia y entregas algo, estás vendiendo a distancia, y las normas de consumo de tu país te obligan a informar del precio, el plazo de entrega y las condiciones de devolución. No hace falta una web para eso: un mensaje guardado con esas condiciones, enviado antes de cobrar, resuelve la mayoría de los casos. Consulta la web oficial de consumo de tu país para el detalle.
- ¿Hacen falta fotos profesionales para vender por internet?
- Hacen falta fotos claras, no caras. Un fondo limpio, luz de día y el móvil que ya tienes bastan para un catálogo o una tienda pequeña. Lo que sí importa es la constancia: todas las fotos con el mismo fondo y la misma luz, y una por referencia. En internet la foto es el escaparate, y nadie compra en un escaparate a oscuras.
Sigue leyendo
Esta guía la escribe alguien que también hace páginas web, de pago único y sin cuota mensual. Si prefieres que lo haga por ti, enservicios está lo que cuesta.